La Batalla de Alesia: César vs Vercingétorix

Cayo Julio César, tras su consulado en 59 a.C., había sido enviado a las provincias galas de la república romana como procónsul (gobernador), donde llevaría a cabo una de las campañas más famosas de la historia que fue relatada por él mismo: la Guerra de las Galias (58 a.C. – 50 a.C.). Durante este período, César conquistó la actual Francia, y fue el primer general romano en cruzar el Canal de la Mancha y el río Rin al frente de un ejército. Las campañas de la Galia se caracterizaron por las luchas entre Roma y las distintas tribus galas que, divididas, no presentaban un rival suficiente como para expulsar al invasor romano. Esto es hasta el 52 a.C. con la revolución de Vercingétorix, que fue el último gran intento por parte de los galos de expulsar a los romanos antes de la anexión del territorio.

Introducción a La Guerra de las Galias de Julio César
Mapa de las campañas de César. En morado las conquistas en la Galia.

Para el año 53 a.C., César había establecido su control sobre gran parte de la Galia y, tras sofocar una revuelta liderada por el líder de los eburones (tribu del norte de la Galia), Ambiórix, esta había sido reducida a un estado de tranquilidad, en palabras del propio César. No obstante, al comenzar el año 52 a.C., los galos comenzaron a preparar una nueva guerra con la que intentar zafarse del control romano. César se encontraba ocupado en sus provincias al norte de Italia, encargándose de sus deberes administrativos, lo cual alentó a los galos a actuar con mayor atrevimiento.

La rebelión comenzó con el asesinato masivo de ciudadanos romanos en las ciudades galas. Las noticias de esta rebelión se expandieron por toda la Galia a una velocidad vertiginosa y pronto un jefe galo logró organizar bajo su autoridad a las tribus anti-romanas. Su nombre era Vercingétorix y, según César, este se convirtió por decisión unánime en el comandante supremo de las fuerzas rebeldes. Vercingétorix logró unificar a un gran número de tribus (y soldados) bajo sus órdenes, una amenaza más que real para la conquista de César. En cuanto este se enteró de lo que sucedía, volvió junto a sus legiones lo antes que pudo para hacer frente a los galos unificados y tratar de evitar que la rebelión se extendiese por toda la Galia.

Vercingétorix - Enciclopedia de la Historia del Mundo
Estatua de Vercingétorix (siglo XIX).

Tras una serie de enfrentamientos entre galos y romanos, Vercingétorix tuvo que retirarse a la ciudad fortificada de Alesia. Allí, César vio la imposibilidad de tomarla al asalto, por lo que decidió tratar de obligar a los galos a rendirse. La ciudad, no obstante, era imponente, y sitiarla de forma efectiva iba a ser un trabajo complicado. César sabía que no tenía suficientes soldados para rodear la ciudad de forma uniforme, por lo que decidió construir una muralla defensiva alrededor de Alesia, una obra de magnitudes colosales. Una circunvalación de 15 kilómetros con reductos fortificados en el perímetro rodeó la ciudad, y los galos de Alesia quedaron atrapados.

Vercingétorix se dio cuenta de que no podría romper las fortificaciones solo, así que aprovechó un punto débil en las murallas de César y logró mandar mensajes al resto de la Galia pidiendo refuerzos. Ante la posible amenaza de sufrir un ataque por la espalda, César decidió construir una circunvalación de 20 kilómetros, con trincheras, fosas y demás fortificaciones en su retaguardia. Colocó su ejército entre ambas, en una especie de sándwich romano, para frenar a los galos de refuerzo. Cuando estos llegaron, les fue casi imposible coordinarse con Vercingétorix dentro de Alesia de forma efectiva, por lo que César logró mantener su posición, y el sitio continuó.

La batalla de Alesia y el futuro de Roma – Descubrir la Historia
Esquema del asedio de Alesia (52 a.C.)

Uno de los episodios más famosos de este asedio sucedió unas 6 semanas desde su comienzo. Los galos se estaban quedando sin comida, y para evitar acabar comiéndose a los civiles (que fue propuesto por uno de los jefes) decidieron expulsarles de la ciudad, con la esperanza de que César los tomase como esclavos y alimentase. César, no obstante, se negó, pues tampoco tenía comida suficiente, y mandó a los civiles de vuelta a la ciudad, cuyas puertas Vercingétorix se negó a abrir. Aproximadamente 5000-10000 civiles murieron de hambre entre las murallas de Alesia y las fortificaciones romanas.

HISTORIA CLASICA: La batalla de Alesia: El asedio
Dibujo de las fortificaciones romanas alrededor de Alesia.

El asedio continuó durante un tiempo, y los galos de un lado y otro de los romanos seguían intentando romper el sitio de César, sin éxito. Finalmente, el ejército de refuerzo galo decidió atacar una de las posiciones más débiles de las murallas romanas con la mayoría de sus hombres. El estruendo de la batalla alertó a Vercingétorix, que salió de Alesia para intentar arrollar las defensas romanas. César mandó todos los efectivos de reserva que tenía a esta zona, e incluso marchó él mismo a la batalla, con el objetivo de alentar a sus hombres. Finalmente, cuando la batalla estaba en su momento decisivo, la caballería germana de César logró salir y rodear al enemigo Galo, que fue atacado por la retaguardia y perdió su empuje, dando la victoria a los romanos.

Al día siguiente, los galos de Alesia se reunieron en un consejo de guerra, donde se decidió entablar conversaciones de paz con César. Este exigió una rendición total de los soldados y jefes galos, que abandonaron Alesia y marcharon al campamento de César, donde fueron tomados como prisioneros. Cuentan las fuentes que Vercingetórix montó su caballo más imponente y se puso la armadura más bella que poseía, rodeó el campamento de César galopando hasta colocarse frente al procónsul. Desmontó, se desvistió y se arrodilló ante su vencedor sin decir palabra alguna, tras lo cual fue tomado cautivo por los romanos, y la Galia había sido pacificada casi al completo.

La batalla de Alesia | Historia Universal
Vercongétorix se rinde ante César.

Lecturas recomendadas:

  • Julio César. La Guerra de las Galias.
  • Freeman, P. (2009). Julio César. Planeta.
  • Goldsworthy, A. (2007). César: la biografía definitiva. La Esfera de los Libros.

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