Un minuto de la Controversia de Valladolid

Se llama Controversia de Valladolid al debate sobre las conquistas españolas en América, organizado entre 1550 y 1551 por orden del Emperador Carlos V. El 16 de abril de 1550, el propio Carlos había ordenado la suspensión de las conquistas en el Nuevo Mundo hasta que se resolvieran todos los interrogantes morales acerca de la conquista de las tierras americanas y el status jurídico de los indios.

Desde un primer momento los reyes de España abogaron por la protección del indio, como es el ejemplo de Isabel la Católica, que anuló y prohibió todas las intentonas de Cristobal Colón de comerciar con esclavos indios en Europa, puesto que los consideraba vasallos en plano de exacta igualdad a los habitantes de la Península Ibérica. En 1513 Fernando promulgó las Leyes de Burgos y las de Valladolid, en las que se reforzaba la protección de los trabajadores indios en las minas, las mujeres y los niños.

Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda

Los dos protagonistas de la Controversia fueron Fray Bartolomé de las Casas y Fray Juan Ginés de Sepúlveda. Se sometieron a debate cuestiones acerca de la legitimidad que daban las bulas papales a los reyes de España para la conquista, la posibilidad o no de esclavizar a los indios, la licitud de prohibir su religión y los sacrificios humanos y, por último, si la evangelización justificaba el sometimiento de los indios.

La Controversia, en la que podría decirse que venció Sepúlveda (mucho mejor preparado académicamente que su adversario), supuso un momento cumbre e irrepetible en la Historia. Por primera y única vez, un Emperador, dueño por aquel entonces de casi medio mundo, paralizaba toda conquista para estudiar y cuestionarse si era legítima la acción que se estaba llevando a cabo.

Un minuto de José Zorrilla y Moral

Valladolid, 1817 – Madrid, 1893.

Pertenece al romanticismo, y brilló por sus dotes poéticas y de dramaturgo.

Su peculiar y chocante relación con su padre le influyó en todos los aspectos de su vida. Era un hombre práctico y partidario del Antiguo Régimen, por lo que se refugió enormemente en su tierna madre. Su familia influyó enormemente en su producción literaria. 

Comenzó su educación en Valladolid, pero debido al trabajo político de su padre, su residencia y por tanto, estudios, fueron variando. A su llegada a Madrid en 1827 ingresó en el Real Seminario de Nobles donde su gusto por las letras comenzó a surgir. 

Tras el fallecimiento de Fernando VII su padre fue desterrado, llevándose a su familia al pequeño pueblo burgalés de su esposa, e influyendo así las tierras castellanas en la poesía y la prosa del dramaturgo. Más tarde, la obstinación de su padre lo llevó a convertirse en abogado. En Toledo, donde estudió Derecho, se acercó aún más a las letras, lo que le valió el regreso a Valladolid. Ahí comienza su producción literaria, tanto en prosa como en verso. 

Sin embargo, desde Valladolid decidió escapar a Madrid donde podría perseguir su verdadera vocación: las letras. Vivía de incógnito para evitar ser reconocido por su padre, y mientras, trataba de apañárselas como podía buscando subsistencia en esporádicas publicaciones para diversas revistas. Entabló gran relación con reconocidas personalidades y colaboró con El Español, donde se publican algunos de sus poemas, y gracias a lo cual percibía un salario digno.

Sus temas variaban entre paisajes castellanos, una España decadente y en Guerra Civil, amores y desamores, y otros.  

En 1839 despega su carrera como dramaturgo con la obra Juan Dandolo y a partir de aquí, durante una década, dominaría la escena española.

Su obra maestra, Don Juan Tenorio, fue supuestamente escrita en tan solo 20 días, y aclamada por la crítica a grandes rasgos. Es, además, la única obra teatral española que ha sido representada con continuidad desde su estreno hasta hoy. Incansable viajero encontró inspiración en distintas partes del mundo. 

Toda su producción literaria obtuvo, desde un primer momento, gran estima y reconocimiento por parte de los críticos, si bien también las ocasionales reprobaciones. Su producción literaria fue muy prolífica. 

Finalmente murió en Madrid en 1893, tras batallar con su estado de salud durante cuatro años.